PRECURSOR
DE LA CRIMINOLOGIA: JOHN HOWARD.
John HOWARD (1726-1790) era hombre de buena posición
económica, religioso, compasivo, estudioso de la Biblia, tuvo la desgracia —a
la vez fortuna— de ser capturado por piratas en 1756 y llevado a una cárcel al
noreste de Francia, en Brest. De esta manera, HOWARD conoce la cárcel, después
es liberado y regresa a Inglaterra, pero con curiosidad de estudiar las
cárceles, a pesar de su mala experiencia.
Luis MARCÓ DEL PONT apunta: Su vocación se definió
al ser nombrado “Sheriff” o alguacil mayor de Bedforshire. A raíz de ello
recorrió todas las cárceles del condado, las encontró sucias y atestadas de
prisioneros. Había jóvenes y viejos criminales, locos, deudores, borrachos, sin
ninguna clasificación. Lo mismo verá repetido en otras cárceles que luego
visitó y el fruto